Villa Besada nace del deseo de acompañar momentos importantes con algo que perdure.
Nació en 2020, como tantas cosas valiosas, en mitad del caos. Pero fue tiempo después, en 2025, tras pasar por una etapa personal difícil y silenciosa, cuando esta marca floreció de verdad.


DETRÁS DE VILLA BESADA
¿QUIÉN SOY?
¡Hola! Soy Patri Besada, fundadora de Villa Besada, una marca de joyería artesanal floral, que nunca se marchita, para mujeres que buscan exclusividad.
Hubo un tiempo, donde todo se apagó. Pasé por una depresión que me desconectó de mí. En medio de esa oscuridad, lo único que me sostuvo fue volver a lo esencial, a lo que me hacía sentir en calma, al trabajo con las manos, a la naturaleza, al arte de crear desde dentro. Ahí entendí que florecer no siempre es un gesto fácil ni inmediato.


Me gustan las cosas bien hechas, despacio y con alma. No suelo seguir tendencias, creo en el estilo que nace de dentro, ese que habla de quiénes somos, de lo que vivimos, y no de lo que está de moda. En mis creaciones busco autenticidad, aquello que conecta con la esencia de cada persona. Prefiero las piezas que cuentan algo, que llevan consigo un pedacito de quien las elige.
Me gusta el campo más que el ruido de la ciudad, el perfume de las flores más que el de las grandes firmas. Nací a finales de marzo, por lo que llevo la primavera en la piel, quizás de ahí venga mi amor por las flores. Vivo entre la brisa del mar y los verdes infinitos de Galicia. Villa Besada, mi casa, huele a flores silvestres y a historias que se cuentan bajito, como las que guardan las joyas que nacen en ella.


Soy de esas personas que buscan arreglarse sin esfuerzo, pero con intención. Me gusta cuidar los detalles, celebrar lo bueno, por pequeño que sea, y encontrar belleza en los momentos que otros quizás pasarían por alto. Siempre he sido una persona romántica, en el sentido más profundo, creo en los gestos que emocionan, en las piezas que cuentan historias y en los días que se quedan grabados en la memoria.
De ahí nace Villa Besada, como una extensión de esa sensibilidad, de ese deseo de acompañar momentos importantes con algo que perdure. Una marca pensada para quienes se visten de emoción, para las que celebran el amor, la amistad o simplemente, su propio florecer.
Villa Besada es ese lugar, donde ser tú, es florecer.







